viernes, 4 de diciembre de 2009

Enseñele a sus Hijos Los 7 Pilares de la Prosperidad


1.- Apartar el 10% de todos sus ingresos consistentemente.

Enséñeles a sus hijos a apartar el 10% de sus ingresos para poder invertirlo y así hacerlo trabajar por ellos.

La gran mayoría de las personas viven más allá de lo que ganan, independiente del nivel de sus ingresos. Si su ingreso sube, sus gastos también suben y nunca tienen suficiente. Es un mal hábito que lleva al endeudamiento y a una pobre preparación para el futuro.

Si sus hijos adquieren el hábito de apartar el 10% desde pequeños, nunca van a tener que lidiar con sobregiros en sus tarjetas de crédito y siempre van a estar gastando menos de lo que ganan.

2.- Invertir sabiamente ese dinero y hacer que trabaje por ellos aprovechando el increíble poder del interés compuesto. Para aprovechar el interés compuesto al máximo, se requiere de tiempo y constancia, dos cosas que son absolutamente factibles para una persona joven que está recién comenzando a administrar su capital.

A. Einstein dijo que el mejor invento de la humanidad ha sido el interés compuesto. Se llama así al proceso de ir acumulando al capital los intereses que éste produce, de forma que los intereses produzcan intereses a su vez. Si quieren leer más sobre el interés compuesto pueden ir al foro, en el cual enseñé hace poco extensamente sobre el tema.

3.- Ser muy cuidadoso al invertir el dinero.

La juventud a veces es impaciente e impulsiva. Es mejor invertir a una menor tasa de interés hasta no haber aprendido a medir los riesgos de inversiones más rentables.

Los niños tienen que aprender a cuidar sus recursos y ser sagaces en su administración. Es mejor permitirles cometer un error en éste área lo más temprano posible, porque es una de las lecciones más importantes de la administración sabia del dinero.

4.- No involucrarse en negocios que no entiende bien.

Es muy bueno buscar el consejo de personas sabias de confianza antes de entregar el dinero a cualquier negocio que parece ser bueno. Una persona con poca experiencia en la inversión va a cometer muchos errores si no es cautelosa y no se informa bien.

El problema en muchos casos es que los jóvenes no quieren seguir el consejo de los padres. Permítales a sus hijos a tomar sus propias decisiones a muy temprana edad, (desde luego, siempre y cuando no implique un peligro para ellos). No las tome por ellos. Ellos tienen que aprender a medir un riesgo y a asumir las consecuencias una vez que hayan tomado su decisión.

Una vez que hayan cometido errores van a estar más dispuestos a escuchar el consejo de sus mayores. Esto se puede practicar en cualquier circunstancia de la vida, no solo en el ámbito del dinero.

5.- No confiar el dinero a personas que prometen riquezas rápidas ni invertirlo en ideas románticas propias

Proposiciones muy extravagantes e ideas muy románticas que parecen ser una aventura atractiva son la perdición para el inversor inexperto.

Enséñeles a sus hijos a mantener los pies sobre la tierra, pero sin inculcarles el miedo al riesgo.

La clave es el riesgo medido. Toda inversión implica un riesgo y sus hijos tienen que aprender a tomarlo, sino quedarán con alternativas poco rentables para invertir su dinero, como por ejemplo una cuenta de ahorro al 5% anual de bajo riesgo comparado con un fondo mutuo que da un 15%, pero es de mayor riesgo y requerirá de mayor estudio.

6.- Enséñeles a ser generosos

A medida que sus hijos aprendan a manejar el dinero, van a poder comenzar a disfrutar de sus beneficios. Sin embargo, el propósito del dinero va mucho más allá que eso. Es una herramienta para ser de bendición para otros.

En la Biblia dice que es más bienaventurado el dar que el recibir. Es una ley que cualquier hombre de negocio exitoso le va a decir que funciona. Estudie la vida de personas prósperas junto a sus hijos y encontrarán que todos ellos tuvieron un impacto positivo en su comunidad al ser generosos con sus recursos.

A medida que somos canales de bendición hacia otros, y no tranques que acumulan dinero para un pozo propio, vamos a ser bendecidos en todas las áreas de nuestra vida, no solo en el área financiera.

7.- Educarse en asuntos financieros

Enséñeles a sus hijos a formar hábitos de lectura y de estudio para que sean estudiantes independientes y puedan educarse en asuntos financieros y mantenerse informados acerca de lo que sucede en la economía.

Es un hecho demostrado que todas las personas exitosas están constantemente estudiando y desafiándose a crecer en un área determinada en la cual quieren invertir.

Para despertarles el interés en ésta área es importante que Ud le cuente acerca de sus experiencias buenas y de sus errores con el manejo del dinero.

Muchos padres se sienten incómodos al hablar de dinero con sus hijos. Sin embargo, es lo mismo que las generaciones previas pensaron al educarnos a nosotros. Por ésta razón, la mayoría de las personas llegan a la adultez como analfabetas en el área financiera.

No permita que su hijo sea uno más de ellos. Es importante que sus hijos entiendan que pueden asegurarse un buen futuro si comienzan a aprender desde pequeños.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Lo Que Deben Aprender Los Niños Acerca del Dinero


Una instrucción adecuada sobre el dinero permitirá que nuestros hijos obtengan, al menos, un buen comienzo en el manejo de sus finanzas...
Como hemos comentado en otras ocasiones, el legado más importante que podemos dejar a nuestros hijos es el de la educación.
En ese sentido, uno de los aspectos más importantes es la educación financiera, que no se enseña en las escuelas.
Desde luego, la educación financiera como cualquier tipo de enseñanza, debe ser progresiva. Es decir, de nada sirve sentarnos una noche con nuestros hijos adolescentes para darles un sermón y olvidarnos del asunto.
La instrucción debe comenzar cuando nuestros hijos están en una edad temprana, y debe ser reforzada a medida que van creciendo.
La forma más fácil de enseñar a nuestros hijos, cuando son pequeños, es mediante una combinación de los siguientes factores:
1. Fomentar el hábito del ahorro. Lograr esto es relativamente fácil y requiere únicamente de la ayuda de una pequeña alcancía.
Entregue a sus hijos de forma diaria todo el cambio que le haya sobrado en el día. A los niños, cuando son pequeños, les divertirá ver caer monedas dentro. Si lo hace con regularidad, ellos aprenderán que la base del ahorro es la constancia.
Una vez que la alcancía se haya llenado, lleve con ellos esas monedas al banco para depositarlas en una cuenta separada. Poco a poco, inviértalas para que sus hijos vean crecer esos ahorros.
2. Enseñarles el valor del trabajo. A medida que los niños crecen, suelen incrementar su deseo por juguetes, ropa o artículos deportivos.
En ocasiones, pueden frustrarse al ver que necesitarán de muchos meses para juntar el monto que les permita adquirir algunos de estos artículos (sus metas).
Puede usted contribuir, si impulsa a sus hijos a realizar pequeños trabajos remunerados en el hogar, como podría ser lavar el auto o los platos.
De esta forma ellos podrán obtener ingreso adicional que les permita llegar más rápidamente a sus objetivos, mientras aprenden el valor del trabajo.
3. Crear un fondo para sus estudios universitarios. Realmente uno debe separar una cantidad muy pequeña cada mes para garantizar los estudios superiores de sus hijos, si se comienza este fondo desde que ellos nacen (o incluso antes). Cuando sus hijos sean pequeños, muéstreles este fondo.
Además, el producto de lo que ahorra en la alcancía con ellos puede depositarse aquí, para incrementarlo. Haga que sus hijos, a medida que crecen, se involucren activamente en el manejo del portafolio de inversión que tenga para este fin, y tomen decisiones con usted.
Incluso, puede pedirles cada vez que les entregue un "domingo" o "mesada", que contribuyan a este fondo por lo menos con 10% de lo que reciben periódicamente.
Un fuerte incentivo para que ellos se interesen, puede ser garantizarles que si sus ingresos son suficientes para afrontar el pago de los estudios universitarios sin hacer uso de este fondo (o haciendo uso parcialmente), el monto acumulado al finalizar estos estudios será entregado a ellos.
Es decir, tendrán un capital con el cual comenzar más fácilmente.
4. Permitirles administrar sus propios recursos. Las cuentas bancarias infantiles pueden ser una herramienta didáctica importante, siempre que sean utilizadas de forma inteligente.
Enseñe a sus hijos que sirven para administrar sus recursos de corto plazo, no para invertir, ya que la tasa de interés que pagan es ínfima y por debajo de la inflación.
No en todos los paises está permitido hacer inversiones, por ejemplo en fondos de inversión, a nombre de menores de edad. En Estados Unidos, existen numerosas herramientas que permiten algún tipo de inversión aún para menores; Unos cuantos ejemplos serían: Los Bonos de Ahorro, respaldados por la fe y crédito del gobierno de los Estados Unidos; las Cuentas IRA educacionales, los planes conocidos como 529, por la normativa que los estipula bajo la Ley de Impuestos sobre la renta, y otras cuentas especiales de este estilo.
En México no se permite la apertura de cuentas de inversión (por ejemplo en una operadora de fondos de inversión) para niños; sin embargo, los padres pueden tener una cuenta separada dedicada exclusivamente a las finanzas de sus hijos.
5. Involucrarlos activamente en las finanzas del hogar. En muchas familias, el tema del dinero suele ser un tabú. Muchos hijos no saben lo que ganan sus padres, las deudas del hogar, los activos y los pasivos.
Si usted no fomenta la discusión acerca del dinero, ellos desarrollarán un miedo innecesario, aprenderán equivocadamente, que es malo hablar del tema. Por el contrario, si los niños son parte de estas discusiones, e incluso les es permitido contribuir, desarrollarán su talento natural para el manejo de sus Finanzas Personales.
Observarán la reacción de sus padres, podrán dar opiniones (lo cual fortalece el proceso de inteligencia financiera) e incluso, porqué no, a la larga podrían apoyarle a solucionar problemas financieros.

martes, 27 de octubre de 2009

Niña nos habla sobre su experiencia personal en Educación Financiera

Queremos compartirles un video en el cual una niña de 15 años nos habla sobre su experiencia acerca de la educaición financiera que recibió con la ayuda de su papá. Véanlo y saque sus conclusiones acerca de la importancia de preparar a nuestros hijos desde muy temprana edad sobre el manejo del dinero.

Educación Financiera Para Niños


La educación financiera debe de brindarse desde el hogar, enseñar a nuestros hijos la importancia del dinero los hará más responsables en el futuro. Conozca más de la educación financiera para niños...

¿Usted mandaría un soldado a la guerra sin explicarle como funciona su ametralladora?

Desde luego que no parece ser una buena idea. Sin embargo, es posible que esté haciendo esto con su hijo.

Muchos padres piensan que sus hijos aprenderán a manejar sus finanzas una vez que sean adultos y tengan que valérselas por sí mismos.
Hacen tremendos esfuerzos para educar a sus hijos para que puedan generar un ingreso en el futuro, pero no les enseñan que hacer con el dinero una vez que lo tengan en sus manos.

¿Se ha preguntado alguna vez que puede hacer hoy día para preparar bien a su hijo para el futuro?

Hay maneras de preparar a sus hijos hoy para que sean emprendedores exitosos el día de mañana. Si Usted hace un esfuerzo de educar a sus hijos en el área de las finanzas (¡porque el colegio no lo va a hacer!), va a entregarles las herramientas necesarias para que puedan asegurarse económicamente para el futuro.

La verdad es que una educación que fomente las habilidades empresariales en nuestros hijos en forma efectiva tiene que ser más que solamente una pequeña parte de la educación integral de su hijo.

Si Usted desea ayudarle a su hijo o hija a llegar a ser un adulto que conoce y sabe explotar sus fortalezas individuales, que sabe tomar decisiones y de medir riesgos, tiene que enseñarle a incorporar estos conceptos a una edad muy temprana. Mientras antes, mejor.

Ahora, ¡esto no significa que lo va a invitar a leer la sección de economía del diario junto a Usted antes de irse a dormir!
Una educación financiera efectiva comienza en una forma mucho más simple.

Aparte de darles responsabilidades, incentivarlos a educarse, respetar su individualidad y muchas otras cosas más que van más allá del propósito de éste artículo, puede aprovechar un aspecto de la niñez que muchos adultos subestiman.

Pregúntese: ¿Qué es lo que un niño sabe hacer mejor que nadie?

La respuesta es: ¡Jugar!

Todo pedagogo sabe que la mejor manera de enseñarle a un niño a leer, a escribir o a hacer sus matemáticas, es jugando un juego didáctico con ellos.

Sin embargo, muy pocos padres y/o educadores aprovechan éste aspecto de la niñez para fomentar las habilidades emprendedoras en los niños.
Los niños aprenden jugando. Es tan fácil como sentarse en una mesa y pasarlo bien junto a ellos por un par de horas. Al mismo tiempo les estará entregando una educación financiera muy efectiva que va a impactar su futuro significativamente

lunes, 26 de octubre de 2009

La educación prepara a nuestros hijos?

Queremo empezar esta primera entrada del blog con un fragmento del Libro "Niño Rico, Niño Listo" de Robert Kiyosaki que encara la problemática de la educación de nuestros niños hoy en día. Esperamos sea de su agrado

La educación es más importante hoy en día que en cualquier otra

época de la historia. Conforme dejamos atrás la era industrial y

entramos a la era de la información, el valor de la educación

continúa incrementándose. La pregunta en la actualidad es la

siguiente: ¿Es adecuada la educación que usted o su hijo reciben

en la escuela para enfrentar los desafíos de este nuevo mundo al

que estamos ingresando?

En la era industrial usted podía asistir a la escuela,

graduarse y comenzar su carrera. Generalmente usted no

necesitaba educación adicional para tener éxito, simplemente

porque las cosas no cambiaban tan rápidamente. En otras

palabras, la educación que usted aprendía en la escuela era todo

lo que necesitaba a lo largo de su vida.

Hoy en día, mientras millones de personas que nacieron

después de la Segunda Guerra Mundial se preparan para el retiro,

muchos se dan cuenta de que no han sido educados

adecuadamente para el nuevo mundo que enfrentan. Por primera

vez en la historia, muchas personas bien educadas están

encarando las mismas dificultades económicas que enfrentan

personas con menor educación. Esas personas tienen

frecuentemente que obtener educación y capacitación adicionales

con el fin de satisfacer los requisitos de trabajo actuales.

En la era industrial las reglas consistían en asistir a la escuela,

obtener buenas calificaciones, encontrar un empleo seguro con

beneficios y permanecer en é1 durante el resto de su vida.

Después de aproximadamente veinte años usted se retiraba,

y la compañía y el gobierno se encargaban de usted por el resto

de su vida.

En la era de la información las reglas han cambiado. Las

reglas ahora consisten en ir a la escuela, obtener buenas

calificaciones, encontrar un empleo y luego volver a capacitarse

usted mismo para ese trabajo. Encontrar una nueva compañía y

un nuevo empleo y volver a capacitarse. Encontrar una nueva

compañía y un nuevo empleo y volver a capacitarse, y esperar y

rezar para que tenga suficiente dinero ahorrado que dure mucho

después de que usted cumpla 65 años de edad, porque usted

vivirá mucho más allá de los 65 años.

En la era industrial, la teoría que definía esa etapa fue la

enunciada por Einstein: E=mc². En la era de la información, la

teoría que define esta etapa es la ley de Moore, que difundió la

ideología en boga de que la cantidad de información se duplica

cada dieciocho meses. En otras palabras, para mantener el paso

del cambio usted necesita prácticamente volver a aprenderlo todo

cada dieciocho meses.

En la era industrial el cambio era más lento. Aquello que

usted aprendió en la escuela era valioso por un periodo más largo.

En la era de la información, lo que usted aprende se vuelve

obsoleto muy rápidamente. Lo que usted aprendió es importante,

pero no tanto la rapidez con la que puede usted aprender, cambiar

y adaptarse a la nueva información.

Mis dos padres crecieron durante la Gran Depresión. Para

ellos la seguridad en el empleo lo era todo, y esa es la razón por

la que siempre había un poco de pánico en su voz cuando decían:

“Debes ir a la escuela para que puedas obtener un trabajo

seguro.” En caso de que no lo haya notado, hoy en día hay

abundancia de empleos. El reto consiste en no quedarse rezagado

debido a que usted se vuelve obsoleto al trabajar en su empleo

actual.

Otros cambios sutiles, pero significativos, entre las eras,

son los siguientes:

En la era industrial el empleador era responsable del plan

de retiro del empleado.

En la era de la información, el empleado es responsable. Si

a usted se le agota el dinero después de cumplir 65 años, es su

problema, no un problema de la compañía.

En la era industrial usted era más valioso conforme se

hacía más viejo.

En la era de la información, usted es menos valioso

conforme se hace más viejo.

En la era industrial, las personas eran empleados de por

vida.

En la era de la información, más personas son actualmente

agentes libres.

En la era industrial, los chicos inteligentes se convertían en

doctores y abogados. Ganaban mucho dinero.

En la era de la información, la gente que gana mucho

dinero son los atletas, los actores y los músicos. Muchos de los

doctores y otros profesionistas ganan en realidad menos dinero de

lo que ganaban en la era industrial.

En la era industrial, podía contar con que el gobierno lo

rescataría si usted y su familia se metían en problemas

financieros.

Conforme comienza la era de la información, escuchamos a

cada vez más políticos que prometen salvar la seguridad social y

otros programas de red de protección del gobierno. Usted y yo

somos lo suficientemente inteligentes para saber que cuando los

políticos comienzan a hacer promesas de salvar algo, lo más

probable es que aquello que proponen salvar se ha perdido de

antemano.

Cuando tienen lugar los cambios suele haber generalmente

resistencia. En los últimos años hay muchos ejemplos de

personas que reconocen las oportunidades que se presentan

durante un periodo de cambio.

1. Bill Gates se convirtió en el hombre más rico del mundo

porque los más viejos de la empresa IBM no advirtieron que

el mercado y las reglas estaban cambiando. Debido a la

incapacidad de esos viejos ejecutivos para advertir los

cambios, los inversionistas de IBM perdieron literalmente

miles de millones de dólares.

2. Actualmente tenemos compañías de la era de la información,

fundadas por veinteañeros, que adquieren corporaciones de la

era industrial dirigidas por personas de 45 años de edad (AOL

y Time Warner son dos ejemplos).

3. Hoy en día existen veinteañeros que se convierten en

multimillonarios porque los ejecutivos de 45 años de edad no

advierten las oportunidades que aquellos ven.

4. Actualmente tenemos veinteañeros multimillonarios que se

han formado a si mismos, quienes nunca han tenido un

empleo, y al mismo tiempo tenemos personas de 45 años de

edad que están volviendo a empezar, capacitándose

nuevamente para obtener un nuevo empleo.

5. Se dice que en el futuro próximo los individuos acudirán a la

Internet y pujaran por los empleos, en vez de presentar

solicitudes para obtenerlos. Se dice que las personas que

deseen obtener empleos por más de un año (mayor seguridad)

tendrán que aceptar menos dinero a cambio de esa seguridad.

6. En vez de esperar conseguir un buen empleo con una gran

compañía, cada vez más estudiantes están comenzando sus

propios negocios en sus residencias estudiantiles. La

Universidad de Harvard cuenta incluso con una oficina

especial que apoya a los estudiantes a desarrollar sus negocios

“en la incubadora”, que ha sido presentado como una manera

de ayudarlos a crear su empresa, pero que en realidad tiene la

intención de servir como incentivo para mantenerlos en la

escuela.

7. Y al mismo tiempo, la mitad de los empleados de una de las

compañías más grandes de Estados Unidos ganan tan poco

dinero que califican para obtener cupones de alimentos.¿Que

ocurrirá a esos empleados cuando sean demasiado viejos para

trabajar? ¿Fue su educación la adecuada?

8. La educación en el hogar ya no es una forma marginal de

educación alternativa. Hoy en día el número de chicos

educados en casa se incrementa en 15 por ciento al año.

9. Cada vez más padres de familia están procurando otros

sistemas educativos, como el sistema católico, el Waldorf o el

Montessori, tan solo para retirar a sus hijos de un anticuado

sistema educativo dirigido por el gobierno que no satisface

las necesidades de sus hijos. Cada vez más madres de familia

se dan cuenta de que la educación temprana de sus hijos es

tan importante para el desarrollo de los mismos como lo es la

educación universitaria. EI denominado “Super Camp” es un

ambiente de aprendizaje intensivo de corto plazo que utiliza

las técnicas docentes más recientes para mejorar los

resultados en las pruebas e incrementar la confianza del

adolescente en si mismo. Es patrocinado por el Foro de

Aprendizaje (Learning Forum) y puede consultarse en la

dirección electrónica: www.supercamp.com.

10. Para decirlo de manera sencilla, la era de la información

traerá cambios económicos que incrementaran de forma

dramática la brecha entre quienes tienen y quienes no tienen.

Para algunas personas, esos cambios serán una bendición,

para otras, los cambios por venir serán una maldición, y para

algunos más, esos cambios no representarán diferencia

alguna. Como decía mi padre rico: “Hay personas que hacen

que las cosas sucedan; hay personas que observan mientras

las cosas suceden; y hay personas que preguntan: ¿Qué

sucede?”.

La educación es más importante que nunca

La educación es más importante que nunca porque las cosas están

cambiando más rápidamente de lo que jamás habíamos visto. Por

primera vez en la historia, aquellos que tienen buen desempeño

escolar podrían encarar los mismos desafíos económicos que

quienes no lo tienen. Todos necesitamos prestar atención cuando

nuestros banqueros nos piden nuestros estados financieros en vez

de nuestras boletas de calificaciones. Su banquero está tratando

de decide algo. Este libro trata de aquello que sus hijos necesitan

aprender para obtener éxito personal y financiero en el mundo

real.

La educación que reciben sus hijos, ¿los está preparando

adecuadamente para el futuro que enfrentan?

¿Está satisfaciendo el sistema escolarizado las necesidades

especiales de su hijo?

¿Qué hacen los padres si a su hijo no le gusta la escuela o

tiene un mal desempeño escolar?

¿Aseguran las buenas calificaciones el éxito financiero y

profesional de toda la vida?

¿Necesita su hijo acudir incluso a una escuela tradicional

para recibir la educación que él o ella necesita?